ABSOLUCIÓN POR LESIONES IMPRUDENTES EN ACCIDENTE DE TRÁFICO EN TENERIFE: ABRAHAM HERNÁNDEZ EVITA LA PENA DE PRISIÓN

En este caso intervino como abogado defensor Abraham Hernández Pérez, abogado penalista en Tenerife y director de Hernández Abraham Abogados, logrando una resolución de gran relevancia jurídica: la absolución del acusado por el delito de lesiones imprudentes y la imposición de una pena de multa en lugar de prisión, pese a la existencia de antecedentes penales.

La Sentencia nº 36/2026, de 27 de febrero, dictada por el Tribunal de Instancia de Santa Cruz de Tenerife (Sección Penal, Plaza nº 8), ha dejado un resultado especialmente favorable para la defensa en un procedimiento por accidente de tráfico con lesiones y delito contra la seguridad vial.

Se trata de un ejemplo claro de cómo una defensa penal especializada en Tenerife puede resultar determinante para reducir de forma muy significativa las consecuencias penales de un procedimiento.


Un accidente de tráfico en Santa Cruz de Tenerife con acusación por lesiones imprudentes

El procedimiento tuvo su origen en una colisión por alcance ocurrida en Santa Cruz de Tenerife, cuando el acusado conducía un vehículo sin disponer de permiso de conducción.

Como consecuencia del accidente, la conductora del vehículo alcanzado sufrió lesiones consistentes en:

  • cervicodorsalgia postraumática
  • latigazo cervical
  • contractura muscular

Estas lesiones requirieron tratamiento médico rehabilitador, lo que llevó a las acusaciones a sostener que los hechos constituían:

Además, el Ministerio Fiscal apreciaba reincidencia, al existir condenas previas del acusado por delitos contra la seguridad vial.

La situación procesal era, por tanto, especialmente delicada, ya que el acusado podía enfrentarse a una condena notablemente más grave, incluyendo una posible pena de prisión.


La estrategia de defensa de Abraham Hernández: excluir la imprudencia penal

Uno de los ejes fundamentales de la defensa dirigida por Abraham Hernández Pérez se centró en cuestionar que los hechos pudieran constituir una imprudencia penalmente relevante.

En el derecho penal español, no toda colisión o accidente de tráfico da lugar a un delito. Para que exista responsabilidad penal por lesiones imprudentes es necesario que la conducta suponga una infracción grave o menos grave del deber de cuidado en la conducción.

Tras la práctica de la prueba en el juicio, el tribunal acogió la tesis sostenida por la defensa y concluyó que:

  • el accidente consistió en una simple colisión por alcance
  • existían contradicciones en las versiones de los hechos
  • no se acreditó exceso de velocidad
  • no se acreditó conducción peligrosa
  • únicamente podía apreciarse una simple desatención al volante

Sobre esa base, la sentencia concluyó que no existía imprudencia grave ni menos grave, sino únicamente una imprudencia leve, que queda fuera del ámbito penal y debe resolverse, en su caso, en la vía civil.

Como consecuencia de ello, el tribunal acordó la absolución del acusado por el delito de lesiones imprudentes.


Condena solo por conducir sin permiso y sin pena de prisión

Aunque el tribunal sí consideró acreditado el delito de conducción sin permiso, la intervención de la defensa también resultó decisiva en la fase de determinación de la pena.

El acusado contaba con dos condenas previas por el mismo delito, circunstancia que llevó al Ministerio Fiscal a apreciar la agravante de reincidencia y a solicitar una respuesta penal más severa, incluida la pena de prisión.

Sin embargo, la sentencia finalmente optó por una solución mucho más favorable para el acusado y rechazó la petición de prisión, imponiendo únicamente:

  • 20 meses de multa
  • con una cuota diaria de 6 euros

Este pronunciamiento permitió que el acusado evitara el ingreso en prisión, a pesar de la existencia de antecedentes penales.


Un resultado penal especialmente favorable en Tenerife

Desde el punto de vista jurídico, el resultado obtenido en este procedimiento representa una reducción muy significativa del riesgo penal inicial.

El caso partía de un escenario especialmente complicado, en el que el acusado podía enfrentarse a consecuencias penales mucho más graves derivadas de:

  • una condena por lesiones imprudentes en accidente de tráfico
  • una condena por delito contra la seguridad vial
  • la aplicación de la agravante de reincidencia

Sin embargo, la resolución final establece:

  • absolución completa del delito de lesiones imprudentes
  • condena únicamente por conducción sin permiso
  • pena de multa en lugar de prisión, pese a los antecedentes

En la práctica penal, este tipo de resoluciones reflejan cómo una defensa penal técnicamente sólida puede ser determinante para reducir de forma muy importante las consecuencias jurídicas de un procedimiento.

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